El Virus del Papiloma Humano en la era molecular


Pie de imagen: Micrografía electrónica de transmisión a color del Virus del Papiloma Humano (Fuente: Nature)

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es un virus de doble cadena de ADN y pertenece a la familia Papillomaviridae. Se transmite principalmente mediante el contacto directo durante sexo vaginal, anal u oral y no a través de la sangre o fluidos corporales.

El riesgo de contraer una infección por VPH se incrementa con el número de parejas sexuales, y es más frecuente en personas de 20-35 años. El uso de condón no provee una protección completa debido a que frecuentemente la infección se expande por la piel de la vulva y el perineo. La transmisión del virus de una madre al recién nacido puede ocurrir durante el parto, aunque es poco común 1.

Es posible que aún se desconozcan otras formas de transmisión del VPH. En este sentido, por ejemplo, algunos estudios han revelado la presencia del virus en las uñas de las manos, lo que ha sugerido la posibilidad de un contagio a través del simple contacto entre manos. Sin embargo, no existe evidencia médica definitiva que pruebe que pueda transmitirse de esta manera.

Las infecciones por VPH están asociadas con el desarrollo de diferentes tipos de cáncer, los cuales representan el 5% de todos los diagnósticos de cáncer por año. No todos los Papillomavirus son la causa de neoplasias, pero es posible afirmar que todos los cánceres de cérvix son causados por infección con el VPH.

Los tipos de VPH pueden ser divididos como: i) de bajo riesgo, los cuales atacan a la piel y están asociados a anormalidades de las células de cérvix de bajo grado o benignas, verrugas anogenitales y papilomatosis respiratoria (genotipos 6, 11, 42, 43, 44, 54, 61, 70, 72, 81) y ii) de alto riesgo (genotipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 66, 68), los cuales atacan a las membranas mucosas y están asociados a neoplasia intraepitelial de la región anogenital y orofaríngea 2.

El riesgo de cáncer de cérvix está íntimamente ligado con el genotipo de VPH presente. Por ejemplo, existe una relación de riesgo 400 veces mayor de desarrollar cáncer de cérvix en mujeres con genotipo de VPH 16, en comparación con un genotipo de bajo riesgo. En perspectiva, ese factor de riesgo es mucho mayor que el del perfil de fumador-no fumador en cáncer de pulmón.

Los hombres y mujeres tienen un riesgo equivalente de contraer la infección, y se estima que un 75% de la población (tres de cada cuatro) tiene contacto con el virus al menos una vez en su vida, pero la gran mayoría de estas infecciones desaparecen espontáneamente en el transcurso de unos meses debido a la acción del sistema inmune 3.

De acuerdo a recientes estudios, las infecciones por VPH, además de causar muchos tumores de membranas mucosas, también podrían tener un papel en la patogénesis de diversas enfermedades crónicas inflamatorias y autoinmunes, incluyendo esclerosis múltiple, síndrome de Kawasaki, Lupus eritematoso y artritis reumatoide 4.

Recientemente se ha descubierto un antiviral llamado cidofovir que permite tratar la infección por VPH. También, existen dos tipos de vacunas para VPH: las preventivas y las terapéuticas. Las primeras tienen como propósito prevenir el comienzo de la infección, mientras que el de las segundas es tratar una infección que ya ha tenido lugar.

La vacuna preventiva, a diferencia de la terapéutica, ya está en el mercado y es distribuida gratuitamente para niñas menores de 12 años. Ésta ha demostrado ser segura y efectiva en la prevención de la infección de los genotipos 16 y 18, los cuales son responsables de cerca del 70% de los cánceres de cérvix. Sin embargo, no es funcional si ya existe una infección en curso 5.

El VPH es causante de lesiones en el tejido infectado que pueden ser detectadas y confirmadas por un pat